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martes, 6 de febrero de 2007

El movimiento zapatista en Chiapas (III)

El crimen de Acteal

1997 es año de elecciones en México. El gobierno federal guarda silencio en torno al conflicto del sureste, mientras abandona los pueblos indígenas a la suerte de grupos paramilitares. Pero el peso del EZLN es ya importante: ante tal situación, mueven intervenciones pacíficas no sólo en Chiapas, sino en todo México e incluso en Europa[1]. Las caravanas zapatistas se desplazan por numerosos municipios desde el sur del país, escuchando los apoyos de las clases populares antes de llegar a Ciudad de México para reunir una multitudinaria concentración en la Plaza del Zócalo.

Muestra de la fuerza social de este movimiento, se forma el FZNL, frente meramente político del movimiento zapatista, que reinicia las conversaciones con diferentes organismos oficiales mexicanos. Sin embargo, la situación es tensa por la nueva acción de grupos paramilitares en las comunidades indígenas, que obligan a desplazarse lejos de sus casas a cientos de simpatizantes del EZLN.

El clima bélico se acentúa con el ataque más sanguinario desde el inicio de la revolución: en Acteal, un ataque paramilitar sorprende por la espalda a un grupo de indígenas. 45 tzotziles[2] aparecen masacrados con armas de fuego; mutilados sus cuerpos con machetes. Numerosos organismos mexicanos e internacionales se niegan a ocultar la masacre. La Comisión Nacional de Intermediación (CONAI) exige a Zedillo solución política y pacífica al conflicto. La Comisión Nacional de Derechos Humanos entra también a tildar los incidentes de Acteal como "un acto deleznable, una acción genocida en que se actuó con premeditación". El rechazo internacional a la matanza fue inmediato e incluyó, incluso, al gobierno de Estados Unidos y la prensa de ese país (The New York Times), al primer ministro de Francia, Jospin, a personalidades de la cultura, el periodismo y la política europeos, a la Unión Europea en su totalidad; a la oposición de España; al secretario general de Naciones Unidas, Kofi Anan, y a organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional y Médicos del Mundo.

Tal elenco de pronunciamientos evidencia la envergadura del nuevo movimiento social surgido en las montañas del sureste mexicano[3]. La comunidad internacional presta atención a la lucha indígena. Parece que, en esta ocasión, la Revolución está organizada y cuenta con el apoyo internacional para triunfar. Cada vez se integran en ella más personas, y no sólo campesinos o indígenas. Parecen justas las peticiones de los que siempre sufrieron la opresión.


Chiapas hoy

La historia de la Revolución Zapatista del EZLN está llena de tormentos… lucha por los derechos más humanos de los indígenas que, generalmente, degeneraba en acuerdos jamás cumplidos. Oídos sordos de los dirigentes políticos mexicanos, sin duda cada vez más preocupados porque el conflicto no manche la imagen del Gobierno. Rara vez los pueblos indígenas han notado un cambio positivo en sus relaciones con los diferentes gobiernos, y sus más básicas reclamaciones vienen generalmente atendidas por organizaciones no gubernamentales.

Sin embargo, la lucha sigue…

2 de enero de 2007: concluye el Encuentro Zapatista con los Pueblos del Mundo, donde los indígenas zapatistas y los dirigentes del EZLN han servido de anfitriones para un encuentro internacional en el que se han dado cita miembros de casi 50 países. Un encuentro que ha servido para debatir acerca de tratamientos alternativos de la educación, de los medios de comunicación, del papel de la mujer en la sociedad, del Autogobierno o del comercio[4].

El EZLN se ha convertido hoy día en un amplio colectivo que, si bien dentro de México ejerce una importante tarea de autogobierno en los municipios zapatistas, no menos importante es el papel que viene desarrollando más allá de las fronteras del Estado mexicano, sirviendo de cuna de reivindicaciones sociales procedentes de todo el Mundo, y creando una “red moral internacional” que propugna la dignidad, la justicia y la libertad de los pueblos[5]. Además, los numerosos artículos del EZLN sobre la globalización en el “Sistema Mundo”, desde un punto de vista que comparte un gran colectivo de la población mundial, han provocado la simpatía de este movimiento en todas partes del Planeta. Lógicamente, no a todos agrada este tipo de situaciones.

La violencia se ha frenado, pero las reivindicaciones no se han callado. Un importante movimiento social se fragua en algún lugar de México y del Mundo, y parece que cada vez está más cerca la idea de que otro Mundo es posible. Como conseguirlo es materia de otro estudio, pero lo importante es que las bases para el cambio se van estableciendo.

Chiapas, 2007. La lucha sigue…


[1] En julio del 97, por primera vez, una delegación del EZLN sale a Europa para participar en el Segundo Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, logrando un eco importante a nivel internacional.

[2] “El Tzotzil de las tierras altas centrales del estado mexicano de Chiapas es un grupo indígena, descendientes directos de la civilización Maya clásica.” Extracto de “tzoltzil” en http://www.wikipedia.org/, versión en inglés.
[3] Los documentos oficiales zapatistas concluyen con una última frase: “desde las montañas del sureste mexicano”.
[4] El Encuentro fue celebrado en Oventik (Chiapas) durante cuatro días en los que hubo diferentes Mesas de Trabajo y Conferencias diversas. El programa de los actos puede visitarse en la siguiente página web: http://chiapas.indymedia.org/display.php3?article_id=140893

[5] “... nuestra idea es llamar a quienes son como nosotros y unirnos a ellos, en todas partes donde viven y luchan...” Sexta Declaración de la Selva Lacandona

® EL HUMANISTA DE LA REVISTA

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